Esteban Polo – Octubre 2014
Génesis 6:1-4 (RVR60)
Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Éstos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.
Dos teorías principales
El capítulo 6 es la antesala al castigo más grande que ha sufrido la humanidad, el diluvio; se arrepintió Dios de haber creado al hombre, y decidió un nuevo comienzo, proveyendo para que Noé y su familia sobrevivieran al castigo. Como preámbulo de la extrema maldad de los hombres se menciona a los “hijos de Dios” y a las “hijas de los hombres”, ¿quiénes son estos “hijos de Dios”?; al respecto hay dos teorías principales:
- Teoría A: Son ángeles
- Teoría B: Son descendientes de Set.
La teoría B es la más común entre los creyentes y pastores, sin embargo la teoría A tiene más aceptación entre los estudiosos más renombrados de las escrituras. He estudiado los versos, y su contexto, y encuentro que ambas teorías tienen algunas deficiencias, las cuales explico a continuación.
Primero una nota para ayudarnos en el análisis
Si estos primeros cuatro versículos del capítulo 6 hubieran sido considerados como los últimos versículos del capítulo 5 la lectura sería diferente. Es decir, sin mover el orden original del autor del texto, sino considerando de manera diferente la división en capítulos del Génesis, podemos encontrar que hay alguna relación entre el contenido de este párrafo con la genealogía del capítulo 5, la cual es la multiplicación de los hombres sobre la faz de la tierra, y no existe un vínculo obligado con el capítulo 6; léa el párrafo nuevamente y no encontrará un indicio de que por lo relatado allí se haya desatado la ira de Dios a tal punto de decidir destruir a todos los hombres; pero, ¿no es cierto acaso que eso era lo que siempre hemos entendido? ¿que fue por haber los hijos de Dios tomado mujeres de entre las hijas de los hombres que Dios se arrepintió de haber creado al hombre?
Lea el pasaje nuevamente, y ante cada cosa plantee la posibilidad de que es algo positivo, … comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra… ¡excelente! ¡estaban cumpliendo con el encargo de Dios!, … y les nacieron hijas… ¡la bendición de Dios se hace presente!, y así por el estilo.
Si el capítulo 6 empezara desde el verso 5 «Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra…», ¡la historia del diluvio seguiría teniendo sentido! Recuerde esto a lo largo del estudio: lo relatado en este párrafo de Génesis evidentemente provocó molestia a Dios («No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre»), pero no al grado de la extrema maldad relatada en los versículos siguientes (5 en adelante), no hay punto de comparación, ni en la causa, ni en el castigo.
Otra cosa a considerar es que entre la muerte de Abel y el diluvio de Noé pasaron más de mil quinientos años. La genealogía de Caín (Cap. 4:17-24) transcurre en esos 1500 años, la genealogía de Set (Cap. 5), también transcurre en esos 1500 años, y estos 4 primeros versículos del Cap. 6 también transcurren en esos mismos 1500 años.
Los gigantes como producto de la copulación de ángeles con las hijas de los hombres.
La teoría A, que los hijos de Dios eran ángeles, contiene la sub-teoría de que los gigantes fueron el resultado de la copulación entre los ángeles y las hijas de los hombres. Esta conclusión es equivocada por varias razones, primero que el verso, en la versión RVR60 y en el hebreo original¹ dice que los gigantes existían antes y después de que los hijos de Dios se llegaran a las hijas de los hombres, ¿cómo pudieron ser resultado de la copulación si ya existían antes?
En verdad el original hebreo no necesariamente debe traducirse como gigantes. El texto original usa un nombre propio, Nefilim, el cual es mencionado además en el libro de Números² cuando los espías de Israel retornan de su incursión en la tierra prometida, y en ese texto mencionan que se sentían como langostas al lado de los Nefilim, quienes tenían una estatura extrema, en una raza que ya de por sí era alta en una tierra que tragaba a las personas; de esa característica física mencionada en el libro de Números es que se ha traducido, tanto en Génesis como en Números, el término Nefilim como gigantes.
Cabe anotar que las expresiones usadas en el libro de Números corresponden a los espías que trataban de desalentar al pueblo de Israel a que invadiera la tierra prometida, tal relato era desproporcionado pues cuando el pueblo ingresó a Canaán no se encontró tales gigantes, ni tampoco que la tierra tragase a las personas.
Pero ese mismo pasaje en Números capítulo 13 destruye la teoría de que los gigantes eran resultado de la copulación de ángeles con hijas de los hombres, puesto que el relato de Números es posterior al diluvio, y el de Génesis 6 es anterior al diluvio; si en el diluvio se destruyó la raza humana con excepción de Noé y su familia, ¿cómo es que en el libro de Números vuelven a aparecer los Nefilim?
Estas dos inconsistencias en la teoría de que los gigantes son resultado de la copulación de ángeles con las hijas de los hombres, nos lleva a concluir que Nefilim era un nombre propio que describía una estatura superior de algunos hombres y sus familias, nada más; es más fácil concluir que así como los seres humanos nacían con el pelo más o menos ondulado, o con la piel más o menos oscura, o con mayor o menor vello cubriendo sus cuerpos, etc., también no todos los hombres nacían y se desarrollaban a lo largo de su vida con la misma estatura.
Una tercera inconsistencia es que la molestia de Dios, que llevó a establecer la vida de los hombres en 120 años fue motivada por la maldad de los hombres, no por la maldad de los ángeles. Si fueron ángeles que se llegaron a las hijas de los hombres, ¿por qué Dios se enfada con todos los hombres?
Encontramos tres inconsistencias en la teoría de que los “hijos de Dios” fueron ángeles (teoría A), la cual incluye el concepto de que los gigantes fueron resultado haberse llegado los ángeles a las hijas de los hombres:
- ¿cómo pudieron los gigantes ser resultado de la copulación si ya existían antes?
- ¿cómo es que en el libro de Números, posterior al diluvio, vuelven a aparecer los Nefilim?
- Si fueron ángeles que se llegaron a las hijas de los hombres, ¿por qué Dios se enfada con todos los hombres?
Ángeles caídos
Una variación de esta teoría es que los “hijos de Dios” eran ángeles caídos, no existe tal afirmación en el texto bíblico. He encontrado varios estudiosos que afirman que el término “hijos de Dios” implica que fueran ángeles, sin embargo esa es solo una deducción del uso en otros pasajes bíblicos, pero no de la palabra en el hebreo la cual se traduce simplemente “hijos de Dios”, por ejemplo en la versión septuaginta. ¿Porqué si fueron ángeles no se puso esa palabra directamente?
La biblia enseña en Hebreos 1 que los ángeles son espíritus, y entonces no es posible que puedan copular y hacer concebir a las mujeres. Y, para terminar de desensamblar contundentemente esta teoría que no cuenta con un solo versículo que explícitamente diga que los ángeles son hijos de Dios, afirma en el verso 5:
«Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, Y él me será a mí hijo?»
El testimonio de Jesús
Revisaremos ahora un punto que debilita ambas teorías (A y B). Jesús profetizó que los últimos días serían como los días de Noé, sus palabras las encontramos en Mateo 24 y Lucas 17, tomaremos el texto de Lucas.
Lucas 17:26-30
Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.
Jesús da testimonio de que fueron los hombres, sin distinción, quienes se casaban y se daban en casamiento. No se mencionan ángeles.
Un segundo testimonio de Jesús al respecto lo encontramos en Mateo 22 y Marcos 12.
Marcos 12:24-25
Entonces respondiendo Jesús, les dijo: ¿No erráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poder de Dios? Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos.
Jesús da testimonio de que los ángeles no se casan ni dan en casamiento.
Ambos testimonios de Jesús contradicen la teoría A de que fueron ángeles quienes se llegaron a las hijas de los hombres en los días de Noé, pero también el testimonio de Jesús contradice la teoría B, pues no indica que fue una descendencia en especial que se casaba y daba en casamiento, y dice que el castigo de Dios “destruyó a todos”, si Dios encontró a Noé justo como para otorgarle su gracia, ¿no era acaso Dios justo?, ¿por qué destruir a todos?, la única respuesta posible es que todos estaban practicando el mal.
Otros puntos en contra de la teoría B
La inexistencia –en el contexto de Génesis 6- de una clasificación de los hombres entre justos e injustos o buenos y malos. No se encuentra en el relato de Génesis 1 al 5 una evidencia clara de que Dios tenía alguna preferencia por la descendencia de Set, si bien es cierto que Caín fue el primer homicida, y en la descendencia de Set estuvo Enoc quien caminó con Dios, no hay una declaración de Dios o del autor de esos capítulos que indique que la bondad o justicia de los hombres, o la gracia de Dios, estaba determinada por su ascendencia, es decir que los descendientes de Set eran justos y los de Caín injustos. Adán vivió 930 años y tuvo más hijos e hijas que Caín y Set y no hay ninguna indicación que los hermanos de Caín y Set pertenecieran a alguno de estos supuestos grupos, es decir distinción entre ellos en cuanto a su justicia o bondad por su ascendencia.
Una mejor traducción del hebreo es «hijas de Adán»³ en vez de «hijas de los hombres» en Génesis 6, de manera que no corresponde solo a la descendencia de Caín, sino a la de Adán incluida la de Set.
En Génesis 4:26 se dice que los hombres empezaron a invocar el nombre de Dios, justo inmediatamente de mencionarse el nacimiento de Enós, hijo de Set, pero no se indica que fuera a consecuencia de eso. Además la palabra traducida es “hombres” y no “hijos de Dios” aunque en verdad ninguna de las dos existe en el original hebreo, de manera que el querer asignar el término “hijos de Dios” a la descendencia de Set encuentra en este verso una falta de soporte, porque no se usa ese término para indicar que solo ellos fueron los que invocaron a Dios.
Este pensamiento de que los hombres, en Génesis 6, estaban clasificados por su justicia también es incompatible con la enseñanza de Pablo de que el pecado entró al mundo por Adán (Romanos 5) y que indefectiblemente pasó a todos los hombres, sin importar su ascendencia.
Si los «hijos de Dios», como un tipo de gente especial o justa, tomaron para sí mujeres de «las hijas de los hombres» siendo ellas gente alejada de Dios, surge la pregunta, ¿y qué de «las hijas de Dios», es decir las hermanas de los «hijos de Dios»? no se menciona nada de ellas, entonces, ¿porqué Dios se enfadó con todos incluyéndolas?
La comisión de Dios para Adán y Eva y los seres humanos
Entre las tareas que Dios encargó a Adán y Eva estaba “fructificad y multiplicaos, llenad la tierra” y “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”, no hay ninguna indicación de que algunos hombres no podían tomar o unirse a una mujer que no fuera de su ascendencia, familia o raíz; tal prohibición no existe. Lo que sí es claro es que la manera correcta para llenar la tierra era la monogamia, es decir que cada hombre debía unirse a su mujer.
Esta comisión o encargo es conocido por el mundo judeo cristiano como el matrimonio, el cual a través de los siglos ha ido siendo acomodado a cada cultura o comunidad; en el caso de la iglesia cristiana muchos creen que el matrimonio debe ser entre dos creyentes, pero cuando Dios diseñó el matrimonio no puso esa indicación, el matrimonio es para todos los seres humanos, no solo para los miembros de la iglesia de Jesucristo; la recomendación del apóstol Pablo de no unirse en yugo desigual (un creyente con un no creyente) es una recomendación para los miembros de la iglesia cristiana, pero esa recomendación no indica que no hay matrimonio fuera de la iglesia, o que la unión de no creyentes no es un matrimonio válido; el matrimonio fue un diseño de Dios anterior a la iglesia y no limitado a ella.
Otras teorías
Habiendo expuesto las deficiencias de las teorías A y B, se presentan otras teorías, las cuales en la práctica no son aceptadas por la mayoría de pastores o estudiosos de la Biblia:
- Teoría A: Son ángeles
- Teoría B: Son descendientes de Set.
- Teoría C: Son todos los hombres.
- Teoría D: Son hombres justos, pero no por su ascendencia.
Puntos que soportan la teoría C, que “hijos de Dios” se refiere a todos los hombres
Un primer punto es, en ese contexto, la ausencia del término “hijos de los hombres”. No es hasta Génesis 11 que se usa el término “hijos de los hombres”, y allí se usa para referirse a quienes construyeron la torre de Babel.
Génesis 11:1-5
Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres.
Y, ¿quiénes construyeron la torre de Babel?, el texto nos indica que fueron los que salieron de Oriente, ¿y quienes salieron de oriente?, nadie más pudo salir de oriente que los que habitaban en oriente, y leyendo el capítulo anterior que detalla la descendencia de Noé, se indica en Génesis 10:30 que los descendientes de Sem fueron los que habitaban en oriente, y de allí nació Abram quien fue escogido por Dios y obediente a su llamado. De manera que probablemente fueron los descendientes de Sem, semitas, ascendientes del pueblo escogido por Dios, a quienes se les llamó aquí “hijos de los hombres”, quienes construyeron la torre.
De manera que podemos afirmar que en los diez primeros capítulos de Génesis no se usa el término “hijos de los hombres”, y cuando se lo usa por primera vez no es para indicar una ascendencia menor en justicia o bondad que el resto de los hombres.
Visto de otra manera, en el contexto de Génesis 6 solo hay un tipo de hombres (habiendo descartado que eran ángeles), los cuales son los “hijos de Dios”; y si solo hay un tipo de hombres, no se puede hablar de clasificación.
¿Qué podemos concluir de esto? Que no habiendo una clasificación de hombres, no habiendo una prohibición de tomar mujer de alguna ascendencia especial, el término “hijos de Dios” no puede referirse a un tipo o a una clasificación especial de hombres, sino simplemente era otra manera de llamar a los hombres, a todos los hombres.
La Preeminencia del varón
En paralelo a esta idea, también se observa que no existe el término “hijas de Dios”, lo que establece una polaridad, los varones son llamados “hijos de Dios” y las mujeres son llamadas “hijas de los hombres”, ¿existe en el contexto algo que soporte esta preferencia por los varones?, encuentro cuatro puntos que lo soportan:
1) El origen según el capítulo dos. Adán fue creado por Dios del polvo de la tierra, y Eva fue creada del costado del hombre, la creación de Adán no dependió de Eva, en cambio la creación de Eva, Varona, sí dependió de Adán.
2) Las genealogías de Caín y de Set (Génesis 4 y 5) son por la línea masculina, no por la femenina.
3) Una mejor traducción del hebreo es «hijas de Adán» en vez de «hijas de los hombres» en Génesis 6, de manera que no corresponde solo a la descendencia de Caín, sino a la de Adán incluida la de Set, y a su vez confirma la dependencia de las mujeres hacia el varón.
4) El castigo de Dios a Adán y Eva, en cuanto a la relación de pareja, solo inflige a Eva:
Génesis 3:16
A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
El castigo para Adán no es con respecto a su relación de pareja, sino con respecto al fruto de la tierra y su trabajo.
Punto en contra que “hijos de Dios” se refiere a todos los hombres
Si “hijos de Dios” se refiere a todos los hombres, ¿quiénes fueron los padres de los Nefilim?, porque el pasaje de Génesis 6 dice que los Nefilim existían antes de que los “hijos de Dios” se llegaran a las “hijas de los hombres”.
¿Qué fue lo que motivó que Dios castigara a la humanidad con el diluvio?
Hay varias respuestas:
- Porque los hombres escogieron mujeres
- Porque los hombres tomaron más de una mujer cada uno
- Porque la maldad de los hombres se multiplicó, pero sin relación a que tomaron mujeres
Aunque el punto de tomar o escoger mujer parece ser la causa para muchos estudiosos, de su lectura del pasaje de Génesis 6 como del testimonio de Jesús en Mateo 24 y Lucas 17, sin embargo acá hay una cuestión fundamental, si Dios les había ordenado fructificar, multiplicarse, llenar la tierra, y unirse a su mujer, ¿cómo esto mismo le provocaría decepción e ira?, de igual manera, cuando Jesús dice que así será en los últimos días, y creemos que cada vez estamos más cerca de esos días, ¿cómo ahora puede ver Dios como algo malo que los hombres escojan su mujer y se casen, existiendo en esta época inmoralidad de todo tipo que obviamente está en una situación de contradicción con la enseñanza de Jesús, y no así el casarse?, todo parece indicar que hay algo más, no es en sí el hecho de casarse o de tomar mujer.
Si lee el párrafo nuevamente encontrará que la consecuencia de que los hijos de Dios se hayan llegado a las hijas de los hombres, probablemente causó que Dios limitara la vida de los hombres, pero no que los destruyera. Si uno descuidadamente ignora este punto, y piensa que la destrucción por diluvio fue originada por las acciones de los hijos de Dios, pierde el contexto del pasaje. El versículo 4 termina con un punto aparte, y el versículo 5 inicia un nuevo argumento, la maldad extrema de los hombres.
Podemos considerar entonces que la ofensa a Dios no era el hecho de tomar mujer, sino la forma como se hizo, y para que sea ofensa a Dios, tuvo que haberse abusado inmoralmente de eso, o quebrantado lo que Dios había ordenado, entonces podemos ensayar que cuando el texto dice “tomaron para sí mujeres” el plural es significante, lo que implica que cada hombre tomo más de una mujer para sí, cosa que sí era contraria a la comisión de Dios “se unirá a su mujer, y serán una sola carne”; la desobediencia o falta de observación de ese diseño sí puede haber provocado su insatisfacción, sobre todo cuando eso llegó a ser un comportamiento común, ¿es eso en alguna manera parecido a la situación actual?
Casarse y darse en casamiento, solo como señal, no como motivo
Como tercera opción, excluyente a las anteriores, aparece como motivo la extrema maldad de los hombres, sin relación con el escoger mujer o llegarse a ella; aceptar este punto, implica que cuando en Génesis 6 y en el testimonio de Jesús, se menciona que los hombres se casaban y se daban en casamiento, eso solo es una circunstancia que sirve como señal de la época, pero no como el motivo de la decepción e ira de Dios.
La teoría D, una variación de la teoría B
Si los “hijos de los hombres” fueron ciertos tipos de hombres, no necesariamente descendientes de Set, sino gente que buscaba más a Dios, y vivir de acuerdo a sus demandas; y asumiendo que el resto eran hombres que no consideraban a Dios en sus vidas; podemos encontrar que la molestia de Dios fue despertada cuando este remanente cayó también en ofender a Dios, al punto que ya nadie tenía temor de Dios, ni los “hijos de Dios” ni el resto de los hombres. Esta teoría encuentra la misma contradicción, aunque en menor grado, que la teoría B, cuyos puntos hemos analizado en párrafos anteriores.
La alternativa de que como no es importante, no necesita ser resuelto
Finalmente, se puede considerar que no es importante resolver la cuestión, por no ser importante. En algunas ocasiones se me ha atribuido una actitud relajada cuando no encontré manera de resolver una cuestión bíblica con tranquilidad de conciencia, y mi posición fue afirmar exactamente lo que la escritura dice, nada más allá.
¿Tiene algo que ver Judas 6 y 7?
Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.
Muchos interpretan que el pecado de los ángeles fue el mismo que el de Sodoma y Gomorra, pero el mismo pasaje dice que su pecado fue haber abandonado su propia morada. Cuando el pasaje dice «las cuales» se refiere a las ciudades vecinas, y cuando dice «de la misma manera que aquellos», se refiere a Sodoma y Gomorra.
El autor esta comparando el castigo sufrido por los ángeles y las ciudades, no el pecado.
¹ El texto original en hebreo y la versión RVR60 indican que los gigantes existían antes de que los hijos de Dios se llegaran a las hijas de los hombres. La versión NVI incorrectamente permite pensar que los gigantes fueron producto de que los hijos de Dios se llegaran a las hijas de los hombres.
² Números 13:33
³ hā·’ā·ḏām bə·nō·wṯ – Adán hijas – hijas de Adán.