12 – El diezmo de Jacob

Génesis 28:19-22

Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-el, aunque Luz era el nombre de la ciudad primero. E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.

Este pasaje nos relata la promesa que Jacob, nieto de Abraham, hizo a Dios luego de un encuentro con Él. Hay que recordar que debido al episodio de la primogenitura, y el robo de la bendición, Esaú quería matar a Jacob; por lo tanto Jacob y Rebeca -su madre- convinieron en que Jacob fuera a la tierra de Betuel¹, para evitar que Esaú le matara. Es en este camino que tuvo el encuentro con Dios en Bet-el, y allí hizo la promesa de darle el diezmo; el hebreo original hace entender que no se trata de un voto a ser cumplido una sola vez, sino a lo largo del resto de su vida.

Note que la promesa de Jacob es condicionada a que Dios haga varias cosas.

• Le acompañe
• Le guarde en el viaje
• Le provea de comida y vestido
• Pueda volver luego a la casa de su padre en paz

Si Dios hace esas cosas, Jacob entonces tendrá como Dios a Jehová, y de todo lo que le diere, le apartará el diezmo. No fue una respuesta como la de su abuelo Abraham, o de su padre Isaac. Jacob es incrédulo y hace un voto que Dios no le había pedido, un voto que contiene una propuesta de transacción: Tú me bendices y yo te hago mi Dios y te doy el diezmo.

Dios no le había pedido el diezmo, y no tenemos idea como pensaba cumplir Jacob su promesa, tal vez pensaba quemar el diezmo en un altar, o encontrarse con Melquisedec como sucedió con su abuelo y darle el diezmo.

Dios no respondió a su voto o juramento, no le alabó ni condenó, pero si demostró su fidelidad a la promesa dada a Abraham e Isaac. Le acompañó y guardó en el viaje, y le proveyó de comida y vestido.

Votos innecesarios

Muchas veces cuando estamos en aprietos somos prontos para hacer promesas o votos al Señor, que Él no nos ha pedido. En Jueces capítulo 11, Jefté, lleno del Espíritu de Dios se preparaba para enfrentar a los enemigos de la nación de Israel, en esa circunstancia, tal vez pensando que una promesa a Dios le movería a su favor, hizo el siguiente voto en el versículo 30:

Si entregares a los amonitas en mis manos, cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto.

Dios no le había pedido nada, le había llenado de su Espíritu y le iba a dar la victoria, como que así fue. Jefté derrotó a los enemigos, y cuando regresaba a su casa, la primera persona en salir a recibirle fue su hija única. Jueces 11:35:

Y cuando él la vio, rompió sus vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehová, y no podré retractarme.

Jefté tuvo que sacrificar a su hija, cosa que Dios no le había pedido.

Regresando a la historia de Jacob, llegó a la tierra de Harán, en el capítulo 31 de Génesis se narra que estando en casa de Labán su suegro, participó de la conspiración de las hijas de Labán contra su padre, y huyó con ellas. Labán le persiguió, le alcanzó, y le hizo ver que tenía el derecho de quitarle la vida, pero por consejo de Dios no lo hizo, sino que hizo pacto con él.

Luego lleno de temor por encontrarse con su hermano Esaú, en el capítulo 32 tuvo un encuentro con Dios y nuevamente le pidió protección. Finalmente luchó con Dios y su nombre fue cambiado a Israel.

En el capítulo 33 el encuentro fue emotivo con su hermano, y –luego de veinte años- llegó sano y salvo a la tierra de Canaán donde se instaló con toda su familia.

A lo largo de esta historia, Jacob tuvo varios encuentros con Dios y en varios de ellos edificó altares para Él; pero no se menciona que haya cumplido su promesa de apartar diezmo o entregarlo a alguien; es probable que nunca lo haya hecho, recordemos que el significado de su nombre “el suplantador” estuvo muy de acuerdo con varias de sus acciones a lo largo de su vida. Además, su voto tenía como condición que le devuelva en paz a la casa de su padre, es decir que de antemano Jacob no pensaba cumplir con el voto durante los veinte años que pasó fuera de la casa paterna. A pesar de estas acciones, Dios siempre fue fiel a la promesa dada a su abuelo y preservada a través de su padre Isaac y de él mismo.

No se conoce de ninguno de los hijos de Jacob –las doce cabezas de las tribus de Israel- que haya practicado el diezmo; ni tampoco de ninguno de sus descendientes mientras fueron esclavos en Egipto por cuatrocientos treinta años; hasta –luego del Éxodo- que en el libro de Levítico, Dios le da a Moisés la ley.

Cuestionario – El diezmo de Jacob

¿En qué circunstancia hizo Jacob voto sobre el diezmo?

¿Había pedido Dios a Jacob que este le hiciera voto?

¿Cómo se manifestó la fidelidad de Dios en Jacob, prometida a su abuelo Abraham y a su padre Isaac?


¹ Betuel, padre de Labán, en tierra de Harán, Génesis 27:43; 28:2, 5

 

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6 respuestas a 12 – El diezmo de Jacob

  1. Anónimo dijo:

    Gén. 28:22 “…el diezmo apartaré para ti…”, el original implica que Jacob prometía diezmar no una sino varias veces.

  2. Henry dijo:

    escribe de Jacob: “..pero no se menciona que haya cumplido su promesa de apartar diezmo o entregarlo a alguien; ES PROBABLE QUE NUNCA LO HAYA HECHO..”
    Amigo, entonces si es Probable que Nunca lo haya hecho, como es que Ud lo comprueba ?
    A falta de argumentación, la cita sólo pretende desacreditar la intención de Jacob para deslizar la idea que sustenta su propia creencia.

    • Esteban Polo dijo:

      Gracias por comentar Henry. Es probable que Jacob nunca haya cumplido su voto, porque antes y después de hacerlo, los relatos en Génesis lo muestran como un aprovechador, y no como un creyente en Dios; parte del mismo voto condicional dice “Si… [las condiciones]… Jehová será mi Dios…”.
      No es hasta Génesis 32, más de 20 años después, cuando el varón cambia su nombre a Israel, que se ve un cambio en su vida a un creyente en Dios.

  3. Melquicedec dijo:

    Yo amo a Dios con todo mi corazón por que un día el me hizo reconocer que estaba muerto en mis delitos y pecado y también puso en mi corazón el dar el Diezmo de todo lo que recibo no porque un hombre melo aya exigido y Díos me abendecido en gran manera pero entiendo que estamos en los últimos tiempos y también ce levantan hombres defranundando la fe de muchos aún blafemando contra Díos

  4. Anónimo dijo:

    EL LIBRE ALBEDRIO DEL HOMBRE, SI CREES QUE NO VALE NO LO HAGAS Y SE CREES QUE VALE HAZLO. ERES TU Y DIOS. SOLAMENTE LOS DOS.

  5. Evelyn de chinchilla dijo:

    El señor es fiel con el que es fiel claro que lo cumplio escrito no esta pero ay alguien que habla de eso es el mismo SEÑOR ay serle fiel a JACOB

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